¿Cuál es tu motivación? ¿Hacer lo posible o hacerlo posible?
- Eugenio Pérez Freire
- 9 feb
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 14 horas
Cuando descubres tus motivaciones más profundas y las conectas con tus objetivos, despiertas una fuerza interior imparable

Conducía hacia mi despacho. Paré ante un semáforo y, a mi izquierda, pude ver un cartel enorme que recubría la fachada de un edificio de oficinas. Con letras gigantes se leía: «No es lo mismo hacer lo posible que hacerlo posible».
Por unos segundos, me quedé abstraído por el juego de palabras: «¡Las mismas letras, pero sólo se ha suprimido un espacio y el sentido de la expresión ha cambiado completamente!».
Por ejemplo, si conjugamos el verbo hacer en su forma imperativa, no es lo mismo decir: «Haced lo posible: llevad a un hombre a la Luna», que decir: «Hacedlo posible: llevad a un hombre a la Luna». ¿Cuál de las dos afirmaciones tiene más poder de convicción?
En el primer caso, hablamos de buenos deseos («haced lo que podáis»). En el segundo caso, de realizaciones. Suena a un mandato visionario. No pide intentar, pide transformar la realidad para que el objetivo se cumpla.
Para hacer posible una aspiración grande, no basta con acciones comunes. Requiere de cantidades ingentes de valor, firmeza y resolución. Dicho de otro modo: «Tus "porqués" deben ser más grandes que tus excusas».
El 99% de los fracasos provienen de personas que tienen el hábito de poner excusas
George Washington Carver
Es decir, tus razones para hacer algo deben ser mayores que cualquier «pero». Por lo tanto, ¿Qué pesa más?: ¿tu razón para dejar de fumar o tus excusas para continuar fumando? ¿Qué pesa más?: ¿la razón que sostiene tus metas o las palabras con las que te engañas a ti mismo para no hacer nada? Responde: ¿Qué pesa más?
Piénsalo bien. Esa razón poderosa que alimentas en tu corazón es tu fuente de inspiración, tu energía. Si no estás conectado con ella, te será imposible superar las dificultades. Podrás recurrir a técnicas transitorias, pero solo te servirán para salir del paso.
¡El porqué es la única energía duradera capaz de estimular tu creatividad! ¡El porqué fortalece tus relaciones y da consistencia a tu trabajo! ¡El porqué te levanta del suelo y te empuja! Necesitas un porqué grande que te inspire, un porqué desafiante que tiré de ti todas las mañanas. Un porqué capaz de alegrar toda tu vida y llenarla por completo.
Entonces, si tu razón es débil estarás haciendo lo posible, pero si tu razón es poderosa, entonces estarás... ¡haciéndolo posible!
Estarás con los que saben lo que quieren, con los que eligen, con aquellos que toman opciones claras, con los que no titubean. Estarás junto a los audaces y lejos de los timoratos. Estarás con los que cambian las cosas. ¿Quieres pertenecer a este grupo? Pues empieza a fortalecer tus razones. Y si no, búscate otras... más poderosas.


