top of page

El precio del liderazgo: anteponer las necesidades ajenas a las propias

  • Eugenio Pérez Freire
  • 17 feb
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 24 mar

El lado menos visible del liderazgo consiste en servir, proteger y sostener a tu gente. Este es el comportamiento que te distinguirá como un auténtico líder


Liderazgo_servicio


Este hecho lo explica el Teniente General retirado George J. Flynn con estas palabras:


«Todos esperan que los líderes de los marines coman al final, porque el verdadero precio del liderazgo es la disposición de anteponer las necesidades ajenas a las propias. Los grandes líderes se preocupan de verdad por aquellos a quienes tienen el privilegio de dirigir, y entienden que el verdadero valor del privilegio del liderazgo es a expensas del interés propio».

 

Es decir, para ser líder hay que pagar un precio. Ese precio es el propio interés. Uno no puede pretender el beneficio personal y el liderazgo al mismo tiempo. Y cuando esto se percibe, los líderes son capaces de crear un clima de confianza y cooperación mutua al más alto nivel, incluso en los entornos más hostiles.


Precisamente, en las situaciones límite, cuando la vida está en peligro, los marines no dudan y afirman sin ningún género de dudas: «Ellos lo hubieran hecho por mí».


Liderar es un acto de sacrificio. Si no estás dispuesto a sacrificarte por tu gente, no tienes derecho a pedirles que se sacrifiquen por la misión

George J. Flynn


Ahora, hagámonos algunas preguntas, como si fuéramos uno de esos capitanes de la Marine Corps:


  • ¿Antepongo las necesidades de mi gente a las mías?


  • ¿Siento como un verdadero privilegio servir a las personas que colaboran conmigo?


  • ¿Me preocupo de mis colaboradores? ¿Cómo lo hago? ¿Creo que es suficiente?


  • ¿Cómo creo que ellos me perciben?


En septiembre de 2009, el capitán William Swenson recibió la medalla de honor del Congreso de los EEUU por el rescate de su equipo en Afganistan. Preguntado por la heroicidad de su acción respondió: «Ellos lo hubieran hecho por mí».


¿Alguien de mi equipo, de mi familia, de mis amigos, incluido yo mismo, podría repetir con la misma convicción las palabras de Swenson?


Esta es la disposición de un líder respecto de las personas a su cargo: anteponer las necesidades ajenas a las propias.


En este vídeo sin editar, se aprecia cómo el capitán William Swenson coordina las evacuaciones de sus compañeros heridos y de aliados afganos en condiciones muy peligrosas, en zonas abiertas bajo disparos enemigos.


Un momento muy recordado fue cuando, tras rescatar a uno de los soldados, se inclinó y le dio un beso en la frente antes de evacuarlo, gesto captado en el video.



 
 

© 2026 by Eugenio Pérez Freire

bottom of page