Gary Player te enseña cómo afrontar tus propios «bunkers» vitales
- Eugenio Pérez Freire
- hace 3 días
- 1 Min. de lectura
Las 3 claves para levantarte del fracaso y no perder de vista tus objetivos, una y otra vez

Una vez, el célebre jugador de golf estaba practicando su juego corto, en concreto la sacada del bunker. Cada bola golpeada llegaba muy cerca de la bandera o entraba directamente en el hoyo. Una persona que le observaba con asombro se acercó al golfista y le preguntó:
—¿No cree que hay que tener mucha suerte? ¡Todas las bolas van hacía el hoyo como si tuvieran un imán!
Gary respondió con cierto sarcasmo:
—En efecto, yo siempre tengo suerte cuando juego. Sin embargo, lo curioso es que... cuanto más practico, más suerte tengo.
Contemplando como Gary Player saca, una detrás de otra, las bolas del búnker, descubrimos 3 enseñanzas sobre la constancia que nada tienen que ver con repetir mecánicamente —cientos de veces—, el mismo golpe:
1º.- Adaptación
Reconozco que estoy en un lugar crítico para continuar el partido. Pero no me doy por vencido. Me adapto a la situación, lo que significa, entre otras cosas, no quejarme.
2º.- Flexibilidad
Decido golpear la bola; pero no de cualquier forma. La flexibilidad es la clave: golpeo ajustando los movimientos y gestionando la frustración. ¿Hasta cuándo? Hasta que la bola llegue donde quiero que llegue.
3º.- Inteligencia
La constancia necesita de la inteligencia; la necesitamos para evaluar el resultado y modificar las acciones. Es el bucle de la excelencia: actuar, evaluar, mejorar / actuar, evaluar, mejorar...
Esto y más es lo que Gary Player nos enseña. Una poderosa analogía para afrontar cualquier bunker en la vida.


